Carta del Hermano Mayor

Querido/a hermano/a:

Hace tan solo tres días vivíamos uno de los días más importantes de la Hermandad a lo largo del año, el Viernes Santo, con la celebración del besapiés al Santísimo Cristo y la estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral.

Desde las diez de la mañana, miles de malagueños –y digo bien, miles– cumplieron un año más con la secular tradición de rezar el Vía Crucis hasta el Calvario malacitano, finalizando en nuestra Ermita del Monte Calvario con el besapiés al Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad. Un culto que en su aparente sencillez encierra uno de los mayores actos devocionales que tienen lugar en nuestra ciudad. Poco antes de las tres de la tarde se cerró la capilla el tiempo preciso para preparar el cortejo, y nuestra salida penitencial partió tras el rezo público de la Conmemoración de la Muerte del Señor a la hora nona.

Ya desde el Santuario, alrededor de las cuatro de la tarde salió el cortejo completo hacia la Catedral bajo un sol de justicia y unas temperaturas que no dieron tregua durante toda la jornada. Indudablemente, el excepcional calor de este Viernes Santo fue una circunstancia que acusaron todos los participantes, por lo que la habitual penitencia del capirote o el varal, así como la de acólitos y monaguillos, sin olvidar la fundamental labor del servicio exterior requirió de un mayor esfuerzo. Sin embargo, pese a las condiciones adversas, el cortejo fue ejemplar y los tronos muy dignamente llevados, siguiendo escrupulosamente los horarios establecidos por la Agrupación de Cofradías.

Por ello, quisiera transmitir mi sincero agradecimiento a todos los que hicisteis posible que la Hermandad del Monte Calvario cumpliera una vez más con su objetivo de hacer una manifestación pública de fe, haciendo estación penitencial en la Catedral y regresando a la basílica victoriana con nuestro habitual estilo de rigurosidad y recogimiento propios del Viernes Santo.

Aprovechando la confianza fraternal que nos une, quisiera hacerte una petición: que la oración con la que concluimos la salida penitencial no sea una despedida hacia tus Sagrados Titulares hasta el próximo Viernes Santo. La participación en los sacramentos, especialmente la Sagrada Eucaristía, dentro del calendario de cultos que celebra la Hermandad a lo largo del año, te ayudará a acercarte más aún a Santa María del MONTE CALVARIO y a vincularte íntimamente al Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad. Solo así podrás conocer y vivir el verdadero significado de la PAZ y la UNIDAD en Cristo y con tus hermanos.

Feliz Pascua de Resurrección.

Antonio Muñoz González
Hermano Mayor

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