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Guión

Historia de la Hermandad del Monte Calvario

Ficha técnica

Diseño: Eloy Téllez Carrión

Bordados: Hilo de oro y sedas sobre terciopelo color burdeos. Taller de Salvador Oliver Urdiales.

Orfebrería: Plata en su color. Taller de orfebrería Arte Málaga (Alejandro Borrero).

Año de estreno: 2002

Diseño del guión Diseño del remate

Descripción de la obra, por Francisco L. Jiménez Valverde (historiador del arte)

Diseño

Varios fueron los bocetos elaborados por el artista malagueño Eloy Téllez Carrión, según peticiones de la corporación. Dichos diseños iban ajustándose a las concepciones que sobre la pieza querían lograrse para, finalmente, conseguir una configuración del guión en base a una bandera plegada, donde el escudo central fuera el total protagonista y resaltara la faldilla y la parte superior de la pieza.

Para ello, Eloy Téllez reinterpreta la heráldica existente, así como toda la decoración que determinan las líneas maestras de la composición, otorgándole un nuevo movimiento de hojas y una pureza de formas que, tras ser pulidas por Salvador Oliver, dieron con el definitivo aspecto del escudo, a excepción de un detalle que analizaremos al hablar del bordado.

Tras la ejecución de varios proyectos de faldilla, la hermandad decide la realización de uno de ellos, en el que se definía un estilo propio y acorde a la misma, a la vez que suponía todo un alarde de composición y formas de sobresaliente trazado. La zona superior seguía los patrones de la faldilla.

Tras estos proyectos y con la elección definitiva de lo que sería el nuevo guión, Eloy Téllez interpretaba el mismo como esa bandera plegada, destacándose en el diseño los cortes que propician la visión de éste con ese plegamiento. Dicho esto, el diseño responde a la elaboración de unas formas de rasgos orientalizantes y otras concepciones barrocas que entroncan en ciertas maneras con definiciones mostradas en el trono de la Titular de esta corporación nazarena, donde destacan la elaboración de piezas que se distribuyen simétricamente, creando un conjunto armónico dentro de un corte ondulante en la faldilla y formando una triangulación de una unidad geométrica en la parte superior.

La faldilla se apoya en ese gusto de formas orientalizantes, hallándose una estructura que se ordena en torno a un eje central que, como columna vegetal, centra la composición. A uno y otro lado de éste, se disponen unas formas sinuosas que siguen recorridos serpenteantes acaparados por hojas vegetales, caracoles compositivos y composiciones florales de especial configuración, además de completarse con pequeñas hojas que cubren los espacios vacíos.

La parte superior, como decíamos, responde más a una interpretación de los valores demostrados en la faldilla, pero tratados de forma en que la geometría y la composición de líneas también serpenteantes parece distribuirse armónicamente, dejando a un lado la concepción de pesadez de la faldilla; para aligerar decorativamente el espacio con un estudio equilibrado, sin dejar de volver a interpretar las maneras vegetales, los caracoles compositivos y las especiales composiciones florales, incluso con el añadido de otras estructuras florales de peculiares características que mucho tienen que ver con un estilo definitorio de la hermandad.

Bordado

Con este análisis del diseño, el taller de bordados de Salvador Oliver Urdiales ejecuta una pieza de excelencias demostradas. Mediante una perfecta interpretación del proyecto, se realiza el escudo corporativo enriqueciendo el propio diseño con la incorporación de la técnica de la hojilla a muchas más piezas de las que en principio se les atribuía, resultando de una riqueza más rotunda, a la vez que se realizaban las hojas vegetales con una variedad de puntadas y ejecución de las direcciones de éstas, que nos muestran unos contrastes cromáticos y planos muy destacables.

Pero si hay que destacar algo, esto no puede ser más que la ejecución tanto de los óvalos del escudo, como de la cruz de Jerusalén del mismo, donde el trato otorgado a la elaboración de la azucena entre cardos, la alusión de la Orden Mínima del 'Charitas' y a la propia cruz; con minúsculas puntadas, montajes de piezas y realización de sedas representan un foco de atracción importante que se destaca sobre un fondo de giraspe -oro y sedas de color blanco- que no aparecían en su antigua configuración -este fondo era del propio terciopelo- y que nos ha enriquecido el escudo, lo ha destacado y lo ha completado con una lógica más acorde a la heráldica.

Tanto la faldilla como la parte superior toman preponderancia por la inclusión de todos los elementos antes nombrados, ya que, la realización de los caracoles de la composición, además de la hechura de la hojilla, resaltan por la apertura en su interior de ventanales de sedas que le otorgan puntos de color y complican aún más su ejecución. De igual manera, el tejido de las piezas de dirección, las diferentes puntadas y utilización de hilos conjuntando torzales, peñasquillos y muestras, dotan a la obra de unos planos que, unidos al propio volumen conferido, resaltan sobremanera. También es destacable la utilización de la técnica de la cartulina que configura primeros planos, tallos, pequeñas hojas y flores que inundan la composición, además del montaje y el cuidado en el perfilado de las piezas.

Para finalizar todo el conjunto ornamental descrito, se enmarca en unas líneas convexas, unas formas ondulantes que, realizadas a base de hilos de muestra y puntadas de media onda, nos dan la sensación de un cordón que acota el bordado y nos marca ese doblez al que nos referimos al hablar del guión como bandera plegada y simulando a su vez el cordón que lucirá la pieza.

Orfebrería

Se completa la obra con la elaboración en plata en su color de la cruz que remata el guión, que siguiendo el elegante diseño de Eloy Téllez, es todo un alarde de maestría en la ejecución de la pieza, subrayando el trabajo de los orfebres de Arte Málaga con Alejandro Borrero al frente de un equipo formado por Salvador Reina y Carlos Bravo.

La pieza se configura sobre la base de dos cuerpos como son la cruz superior y la base inferior de la misma que, a modo de perinola invertida, sustenta la cruz. La elaboración se acoge a una perfecta interpretación del diseño original. A la vez que el repujado, la labor de lampistería y el acabado final la dotan de una belleza que resulta muy destacable, hablando de una pieza en plata realizada en Málaga.

Las formas gallonadas, las ovas y cartelas disfrutan de un acabado excepcional, el perfecto trato dado al volumen de las hojas y la limpieza de líneas, junto con una fundición de depuradas hechuras, hacen de esta obra una pieza reseñable en la labor de platería.

Galería fotográfica

Guión El escudo, motivo central del guión Detalle de la zona superior Detalle de la faldilla

El guión en la Estación de Penitencia Los artistas creadores del guión junto con el Director Espiritual, D. Manuel Gámez y los entonces Hermano Mayor y Teniente de Hermano Mayor, D. José Carlos González Gómez y D. José Luis García Doblas

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