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Saya de procesión

Historia de la Hermandad del Monte Calvario

Ficha técnica

Diseño: Eloy Téllez Carrión

Bordados: Hilo de oro y sedas sobre terciopelo color burdeos. Taller de Salvador Oliver Urdiales.

Año de estreno: 2003

Diseño de la saya de procesión

Descripción de la obra, por Francisco L. Jiménez Valverde (historiador del arte)

Con la incorporación en el año 2002 de una pieza suntuaria al patrimonio de esta cofradía como es el guión corporativo, anunciábamos en un anterior estudio que la hermandad comenzaba a definir un estilo artístico que marcaría las pautas en futuras creaciones, y significaba el primer punto de apoyo en un discurso ornamental que se iría construyendo con el devenir de los tiempos y las nuevas incorporaciones patrimoniales que se hicieran con éstos.

En 2003, con motivo del XXV aniversario de la primera Estación de Penitencia, fue regalada a Santa María del Monte Calvario una espléndida saya de procesión. La saya retomó los patrones creados por el artista malagueño Eloy Téllez Carrión en el guión, con lo que se sigue un espíritu continuista que define los rasgos característicos de la hermandad, con referencia a su estilo e impronta.

Diseño

Con una concepción barroca del espacio, Eloy Téllez dispone de una manera simétrica toda una serie de elementos decorativos que también gustan de aportaciones orientalizantes. También dispone unas especiales concepciones donde evoluciones propias de elementos florales y piezas que entroncan con la rocalla hacen que en este eclecticismo formal, la conjunción definitiva, nos aporte una uniformidad de indudable valía y genialidad.

Marcados pues los parámetros generales, sobre un eje central vertebrador la simetría de la saya va tomando forma a uno y otro lado destacándose, además de esa línea vertical del centro compositivo, otras dos inclinadas que nos trazan unas fugas visuales hacia el rostro de la imagen.

Amén de estas tres composiciones surgen delimitando la saya por sus lados unas serpenteantes líneas, donde los elementos vegetales, junto a otros florales, van ocupando los espacios cual estructura serpentinata de ligera y esmerada creación.

Junto a todo ello, la base de la saya nos muestra un diseño que otorga fuerza y firmeza a toda la estructura y a la vez marca una horizontalidad que revitaliza esta idea. Una vez que las líneas maestras ya están definidas, podemos contemplar cómo la distribución por toda la saya y sobre los ejes mencionados se realiza a base de caracoles compositivos con apertura de ventanales, hojas vegetales de tiernas formas, elementos florales de especiales características, además del jarrón resurgente de la zona central, y toda una disposición de diferentes elementos conjuntados en diferentes zonas que la dotan de una fuerza, movimiento y estructura atribuibles sólo a la genialidad y el saber hacer de Eloy Téllez Carrión.


Bordado

Pero si la consecución de un patrimonio definitorio en el caso del diseño era evidente, al realizar el encargo al taller malacitano de Salvador Oliver, se ven aún más patentes en cuanto a bordado se refiere, ya que el mismo taller vuelve a ejecutar una pieza para esta corporación.

Y si la concepción de la saya ya nos resultaba plausible y de inmejorables características, la interpretación de Salvador Oliver da como resultado una pieza que, sin lugar a dudas, pasará a engrosar las nóminas cofrades de obras de arte.

Volvemos a ver todo un esmerado trabajo en cuanto a la elección de los hilos, a las diferentes puntadas, al montaje final de la obra y su perfilado; en definitiva todo un alarde interpretativo que define la labor de este taller a la hora de acometer un encargo.

En todo el conjunto ornamental es destacable la realización de la hojilla, que se enfatiza en los caracoles compositivos, en los nervios centrales de las hojas y en elementos como el jarrón medular. En el primero de los casos, a la dificultad de las líneas curvas, se le añade el cabezal del caracol. Incluso en aquellos recuadros estructurales donde otras hojas quedan sobre el caracol podríamos ver como éste, está totalmente tejido sin desfragmentar los tramos donde montan las piezas bordadas. Además, podemos observar los bodoques de hojilla en el interior de éstos, junto al tejido con hilo torzal y los ventanales de sedas de color burdeos.

En los nervios de las hojas, realizados en gran parte de ellos en hojilla, destaca la perfección con que están ejecutados, incluidas las puntadas de éstos, donde al estrecharse y disminuir la superficie se hace más complicada su ejecución. A estas hojas nervadas le han sido configuradas toda una gama de puntos del bordado, que junto a los distintos hilos utilizados las dotan de unos cromatismos y texturas diferenciadoras, tanto en aquellas que aparecen con nervios de hojilla, como en las que el canutillo inglés se hace el protagonista de esta vertebración.

El jarrón medular resalta por la utilización de gallones de hojilla para configurar la base, que se ve enriquecida en su zona inferior por ventanales en donde su interior está realizado a base de puntadas de cetillo con un giraspe -mezcla de hilos de oro y seda- color tabaco creando una sensación de oro viejo.

Otro de los aspectos destacables en todo este conglomerado decorativo -como antes aludíamos- es el uso de los distintos hilos para crear un especial cromatismo, a la vez que un juego de luces que viene enfatizado por las direcciones de las piezas, así como el incorporar los hilos mates para generar efectos de profundidad y oquedad de las hojas, o la factura de las cartulinas en los conjuntos florales, especialmente la azucena de la parte superior.

Finalmente, si tuviéramos que resaltar uno de los aspectos fundamentales de la saya, este sería el volumen y el perfecto encaje de las piezas y de todas las estructuras de la misma, donde fracciones de la saya son perfectas muestras armadas -conjunción de técnicas- que encajan en una sincronía resaltable, ayudando a todo ello el perfilado del conjunto.

Un aporte al ajuar de la cofradía que continuó la línea definida con el guión, concluyentemente una obra que, como decíamos, marcó el ajuar cofradiero de Málaga y es un referente de excepción de las artes suntuarias de Andalucía.

Galería fotográfica

Saya de procesión Detalle de la saya Santa María del Monte Calvario vistiendo la saya en su besamano Detalle de la saya en la estación de penitencia

El entonces Teniente de Hermano Mayor, José Luis García Doblas, muestra la nueva obra a un emocionado D. Manuel Gámez, en presencia del bordador, Salvador Oliver, el Hermano Mayor, D. José Carlos González y el resto de la Junta de Gobierno.

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